MEJORA TU PROBLEMA DE ACÚFENOS GRACIAS A LA OSTEOPATÍA

Mejora tu problema de acúfenos gracias a la osteopatía

Cada vez son más las personas que sufren de esta molesta afección. Muchos lo describen como si estuvieran oyendo una radio mal sintonizada, y es que este ruido o silbido es muy molesto para los que conviven con él. Estamos hablando de los acúfenos o tinnitus.

Definición

Los acúfenos son definidos por la RAE como «la sensación auditiva que no corresponde a ningún sonido real exterior». Y es cierto, los acúfenos solo son oídos o percibidos por las personas que lo sufren, y ese sonido no proviene de fuera del cuerpo del oyente.

A quién afecta y posibles causas de su aparición

Esta enfermedad puede aparecer en toda la población, independientemente de la edad, género o trabajos realizados. Pero sí que se cree que suelen ser más propensas a ello, aquellas personas, sobre todo mujeres blancas de mediana edad, y la población que ha estado expuesta a fuertes y constantes sonidos de alta frecuencia de hercios durante toda su vida o en alguna etapa de ella de larga duración. En cuanto a la cuestión de si afecta a uno o los dos oídos, se sabe que puede afectar a los dos oídos de un mismo individuo pero sí que se ha demostrado que también, igualmente, hay muchos casos donde solo se ve afectado un solo oído de ese individuo.

Encontramos que muchas enfermedades o afecciones de la zona temporo-mandibular y cervical se relacionan con un aumento de la incidencia de tinnitus.

También hay algún estudio donde se pone de manifiesto la relación del tabaco y la aparición de acúfenos. Como bien sabemos, el tabaco es un factor de riesgo para la aparición de muchas enfermedades (cáncer, bronquitis, EPOC…) y no va a ser menos en este caso. No deja de ser una sustancia tóxica inhalada que llega a todo el organismo y por tanto llega a nuestro oído donde puede deteriorarlo.

Por otra parte, se ha demostrado que otras sustancias como algunos fármacos, pueden ser ototóxicos y por lo tanto afectar al oído y producir esta molesta enfermedad.

El estrés y la ansiedad no son buenos para al organismo y tampoco en este caso. Se ha visto que personas con alto nivel de estrés pueden llegar a presentar acúfenos con mayor frecuencia.Cómo afecta el tinnitus a la vida cotidiana

Vivir con un ruido constante, con esa sensación de que está dentro de tu oído no suena muy agradable. Sí que es cierto que depende de la intensidad del ruido, la frecuencia con la que se escucha a lo largo del día y la duración.

Se ha demostrado que las personas afectadas por los acúfenos acaban incrementando su nivel de estrés e insomnio. Para muchos de ellos es una difícil tarea conciliar el sueño a la par que escuchan ese incesante pitído en su oído.

Soluciones para los acúfenos

Algunos acúfenos responden bien al tratamiento con fármacos, especializados para el caso. Otros, en caso de que la causa sea una infección, responden bien a antibióticos. Pero para los casos en los que no se establece una causa clara, tienen que apañárselas para sobrevivir con ese molesto ruido.

Si bien, como hemos dicho, una de las principales causas de acúfenos es su relación con patologías cervicales y de la región temporo-mandibular. Acumulamos mucha tensión en estas zonas y muchas contracturas musculares pueden provocar la aparición de los acúfenos, dadas las cercanías de las estructuras óticas con estos grupos de músculos.

Por ello la osteopatía puede ser una útil e interesante solución al molesto problema.

La osteopatía, un buen tratamiento para los acúfenos

La osteopatía a través del uso de un conjunto de técnicas manuales busca la recuperación del equilibrio del organismo. Se caracteriza además por ser un medio de tratamiento de las dolencias de una forma no invasiva y sin la necesidad de usar fármacos. Entiende el cuerpo como una “unidad” y busca recuperar esa homeostasis basal. Se usa como terapia en afecciones osteo-musculares, trastornos digestivos, respiratorios, etc.

A través de la osteopatía conseguimos destensar toda la zona muscular que incluyen a los trapecios, los esternocleidomastoideos, los maseteros e incluso los músculos pectorales. Consiguiendo esto, estaremos relajando la zona y probablemente ese intenso pitido disminuya de intensidad, aparezca con menos frecuencia o incluso desaparezca.

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