Diferencias entre osteopatía y la quiropráctica

Diferencias entre osteopatía y la quiropráctica

Antes de empezar a hablar de diferencias debemos tratar las similitudes entre osteopatía y quiropráctica. Lo primero que une a ambas disciplinas es que son dos tratamientos que actúan sobre la globalidad del cuerpo, aunque sean prejuzgadas como terapias para aliviar el dolor de espalda.

La osteopatía es una medicina manual que persigue el equilibrio del cuerpo a través de la relación de cada parte del cuerpo humano como un todo funcional algo así como piezas de un puzzle, en el sentido constructivo, y actúa contra los fenómenos destructivos del organismo que nacen mediante el desencadenante como una ficha del dominó que se cae y hace ceder a todas las demás. Si lo traducimos a términos médicos, la alteración de un sistema afecta al funcionamiento de los otros. Por ejemplo, tratando un mal funcionamiento del hígado puede mejorar la cura del dolor en el hombro derecho. La palabra “osteopatía” viene del latín y significa ‘vía o camino, para la normalización general y su función es normalizar el binomio estructura-función para que el cuerpo recupere su regulación común.

La quiropráctica se considera un procedimiento terapéutico derivado de la osteopatía, pero poniendo más el foco en el tratamiento de la espalda, más concretamente en la columna vertebral. La misión de la columna vertebral es mucho más extensa e importante que la de sostener el cuerpo conectando sus mitades superior e inferior con el soporte de los músculos del tronco. Por la columna discurre toda la información que el cerebro necesita enviar y que los músculos necesitan recibir para que el organismo pueda funcionar correctamente. Por la médula espinal, situada en la columna, viajan todos los impulsos nerviosos desde los latidos del corazón a cualquier función vital pasando por cualquier movimiento consciente e inconsciente por lo que su cuidado exhaustivo resulta preponderante y esclarecedor.

La primera, y una de las más importantes diferencias, entre la osteopatía y la quiropráctica es que la osteopatía es horizontal y la quiropráctica vertical, es decir que el primer método sitúa a todas las dolencias y sectores corpóreos al mismo nivel mientras que el segundo método elige una hegemonía de la columna, aunque sea pensando en el bienestar de todo el cuerpo.

Cómo trabaja un osteópata

La osteopatía actúa en diferentes ámbitos: sobre los tejidos que funcionan como básculas y transmisores en el cuerpo, sobre los músculos o sobre las vísceras.

Para reequilibrar todos los elementos, el osteópata cuenta con distintas y muy útiles herramientas de acción terapéutica. Normalmente el instrumento de aplicación son las propias manos, pero en la actualidad existen complementos para externalizar el procedimiento y sus efectos.

Si los tejidos a tratar son blandos o, en cambio, son superficiales o musculares, el osteópata dispone de técnicas para cada tipo de ellos, también se extiende a manipulaciones profundas, masajes de descongestivos, drenajes linfáticos, reflexologías facial, manual o podal o; y novedades como la digitopresión que es una fórmula inhibitoria del dolor.

De igual modo este profesional, cada vez más necesario, puede poner en marcha alteraciones específicas para que los músculos recuperen su flexibilidad habitual o encaminadas a que el paciente regrese a ciertas posturas saludables que había abandonado por indisposición y erradique las perjudiciales, todo esto conducirá a la larga a una relajación de los músculos y a una disminución del dolor.

Cómo funciona el ajuste quiropráctico

Llamamos “ajuste” al conjunto de presiones que se aplican para corregir las subluxaciones. Su aplicación se realiza con las manos, pero a veces se hace necesaria una presión más rápida y precisa que solo aporta un percutor llamado activador. Para ajustes más leves también se usan instrumentos como camillas de piezas móviles y cuñas.

La columna es el pilar maestro sobre el que se asienta el trabajo quiropráctico porque de ese modo tiene un mayor impacto en el sistema nervioso, sin embargo algunos quiroprácticos amplían las posibilidades de corregir desórdenes músculo-esqueléticos ejerciendo presión en las extremidades.

Los quiroprácticos aconsejan no esperar a a que las molestias hagan su aparición para someterse a una revisión de la columna, porque con el paso del tiempo cuesta más corregirlas

La quiropráctica obtiene muy buenos resultados en dolores de cabeza, lumbago y hernias discales, entre otras muchas dolencias en las que resulta útil.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *