contractura muscular

Qué es una contractura muscular y cómo tratarla

La contractura muscular, también conocida como lumbalgia, se caracteriza básicamente por la formación de nódulos. Esta formación ocurre porque los músculos se contraen y en el proceso de relajación no llegan a relajarse permaneciendo contraídos. La zona afectada, al permanecer contraída, aparece dura e inflamada. A esta zona inflamada solemos llamarla nudos.

Las contracturas musculares pueden afectar cualquier parte del cuerpo y son ocasionadas, generalmente, por malas posturas o movimientos. En un principio, no suelen ocasionar problemas graves, salvo molestias y pequeños dolores, pero si no las tratamos y las dejamos que permanezcan en el tiempo pueden llegar a ocasionar problemas muy graves para nuestra salud y capacidad de movimiento.

¿Qué puede ocasionar una contractura muscular? Las personas mayores son más propensas a sufrir una contractura muscular. Actividad laboral. Por ejemplo, fontaneros o personas que trabajan en el campo son más propensas. El estrés. No realizar deporte y ser una persona sedentaria, ya que al realizar el mínimo esfuerzo puede ocasionas una sobrecarga. En deportistas por exceso de actividad física o intensidad.

Tipos de contracturas musculares

Dependiendo del efecto que ocasiona una contractura, pueden presentarse diferentes tipos que explicamos a continuación: Contracturas musculares que se ocasiones mientras hacemos un esfuerzo

Son las contracturas ocasionadas cuando no se ha realizado una eliminación de sustancias de desechos antes de su generación, pues se acumulan y aparecen los dolores e inflamaciones musculares típicos de una contractura. Contracturas musculares que se ocasionan después de un esfuerzo

Este tipo de contracturas se ocasionan cuando se hace un esfuerzo y los músculos, posteriormente a este esfuerzo, no pueden volver a su posición de relajación por completo. Generalmente, son ocasionadas por la realización de ejercicios intensos en los que el músculo, por el cansancio acumulado, no puede volver a su posición normal. Contracturas musculares defensivas

Tal y como su nombre indica, son las contracturas que se forman para evitar la aparición de contracturas musculares más graves. Contracturas musculares residuales

Son el tipo de contracturas que aparecen cuando hemos  sufrido una lesión grave, ya que la musculatura que rodea la zona lesionada se contrae como medio de protección. El problema es que una vez curada la lesión, la contractura permanece.

¿Cómo podemos tratarla?

A la hora de llevar a cabo un tratamiento de osteopatía para tratar una contractura muscular tenemos que tener claro que este tratamiento se desarrolla en varias fases:

La primera fase para tratar  una contractura es ponernos en manos de un profesional y realizar un estudio global de nuestro cuerpo para que, posteriormente, pueda realizar un tratamiento individualizado y personalizado para llegar a restaurar la movilidad de la estructura, centrándonos en las membranas, ligamentos o diafragma.

Tras localizar la zona afectada, se trabaja sobre ésta para que el cuerpo pueda ir encontrando el equilibrio.

Un consejo para ayudar con el tratamiento, es evitar realizar la acción causante de la contractura. Se recomienda realizar un reposo para ayudar así a la recuperación de los músculos. Durante el reposo, podemos ponernos calor seco en la zona afectada, lo que nos producirá un tremendo efecto relajante. Asimismo, otro consejo que podemos llevar a cabo es realizar baños de contraste, es decir, someter la zona afectada a cambios de temperatura, lo que nos ayudará mejorar nuestra circulación para que nuestra musculatura vuelva a su estado normal.

Un consejo muy efectivo es realizar un calentamiento nada más levantarse de la cama y, por supuesto, antes de comenzar la práctica deportiva. La realización de estiramientos de la musculatura contracturada ayuda a relajar las fibras musculares que se mantienen contraídas; aliviando así las zonas afectadas.

Una contractura muscular puede afectar considerablemente la calidad de vida del que la sufre, por lo que no olvide ponerse en contacto con un especialista lo antes posible.

Nos vemos con más información útil sobre osteopatía en nuestra siguiente publicación. 

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