tratar una pubalgia osteopata

Confía en tu osteópata para tratar una pubalgia

En Centrodeosteopatia.es le contamos todo lo que necesita saber sobre cómo tratar una pubalgia con un osteópata, sus síntomas, causas, tipos, tratamientos, además de cómo evitarla.

¿Qué es una pubalgia?

La pubalgia, o también conocida como osteopatía de pubis, consiste en una serie de lesiones que afectan a diferentes músculos de la zona inguinal, manifestándose una inflamación en éstos y que presenta un gran dolor en el pubis. La pubalgia se manifiesta con afecciones como son: tendinitis de los aductores, osteo-artropatía pubiana y la patología- abdominal, la cual presenta dolor en los músculos abdominales.

Destaca la pubalgia del futbolista, que como la palabra indica, afecta a los futbolistas y runners mayormente, aunque cualquier deportista puede sufrirla. Una tendinitis que afecta a la inserción de la zona ilio-pubiana de  los abdominales o el muslo. La pubalgia del deportista puede ser; alta, si afecta a los rectos anteriores; baja, si se produce en los aductores; o mixta, cuando afecta a ambos grupos musculares. Síntomas de una pubalgia

Los síntomas principales de una pubalgia es el dolor en la zona inguinal o la parte baja del abdomen, además de una repentina disminución de la fuerza de los músculos abductores y una alteración de la estática corporal.  El dolor puede ser muy intenso; sintiéndose, incluso, cuando se está en reposo, por lo que estos síntomas afectan, considerablemente, a la calidad de vida del paciente. Causas de una pubalgia

Una sobrecarga muscular suele ser la causa principal de una pubalgia, así como una musculación insuficiente de los abdominales oblicuos. Todo ello ocasionado por una mala organización del entrenamiento, como puede ser una mala preparación física o no haber calentado bien antes de la práctica deportiva. Otras de las causas de una pubalgia puede ser: entrenar en terrenos no aptos, traumatismos, uso de anabolizantes, factores alimenticios, cambios del calzado, acortamiento de los músculos aductores, así como una alteración de la postura. Tipos de Pubalgia

Existen 3 tipos de pubalgia: Osteitis Pubiana Pubalgia del deportista Fractura de la rama iliopubiana

Asimismo, una pubalgia puede ser:

1.Pubalgia traumática: Es consecuencia de un traumatismo en la sínfisis púbica.

2.Pubalgia crónica: Consecuencia de una patología osteo-tendino-muscular de los músculos aductores y una patología parietal-abdominal. Tratamiento de la Pubalgia

En un inicio, el reposo es la fase inicial del tratamiento de la pubalgia. Haremos uso durante el reposo de antiinflamatorios para reducir el dolor y la inflamación de los tendones afectados si es necesario. Una vez realizado el reposo y tengamos una notada mejoría, podemos comenzar el tratamiento osteopático acompañado de fisioterapia antiálgica. El osteópata tendrá como principal objetivo recuperar la funcionalidad del paciente y lo hará teniendo en cuenta la anatomía y fisiología de éste y aplicando las técnicas concretas para su recuperación.

Al mismo tiempo, los deportistas que sufran una pubalgia deberán realizar ejercicios de calentamiento concretos para evitar que la pubalgia se cronifique. En algunos casos, habrá deportistas que necesiten un tratamiento quirúrgico para reducir la presión excesiva que los abdominales y abductores ejercen sobre el pubis, pero podrá evitarse con una recuperación activa y efectiva.

¿Cómo evitamos una Pubalgia?

Para la prevención de la pubalgia, va a ser crucial la realización de un adecuado calentamiento antes de la realización del esfuerzo físico, así como de estiramientos después de dicho esfuerzo físico.

En futbolistas y runners es de vital importancia prevenir la aparición de la pubalgia  equilibrando adecuadamente el cuerpo; es decir, comprobamos si es necesario el uso de una plantilla para obtener el equilibrio pélvico del paciente, equilibramos las fuerzas musculares, evitamos y tratamos la hiperlordosis lumbar si existe, y realizamos adecuados entrenamientos progresivos.

Por último, comentar que una lesión de pubalgia podría durar, aproximadamente, unas 8 semanas, por lo que es muy importante que su correcto diagnóstico lo antes posible.

Esperamos que este post os haya sido útil y de gran ayuda. Nos vemos en la siguiente publicación.

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